
Hola queridos puenteados! Quiero contarles que estuve ausente porque tuve que cubrir como periodista exclusivo para mi periódico, el Daily Bird, las olimpíadas de Pekín, llamadas de Beijing por los esnobs anglo influidos que, si fueran coherentes, deberían llamar Moscow a Moscú o Iceland a Islandia. Allí fui testigo del triunfo argentino en bicicleta que nos valió la medalla de oro. A nadie sorprende la destreza nacional en ese rubro que todos los argentinos practicamos a diario: "Yo te llamo", "Quedate tranquilo", "Ya está llendo para allá", son frases infaltables en el vocabulario criollo. En fin, luego de presenciar las magníficas performances de corredores jamaiquinos que hacen pensar en los efectos positivos de ciertas sustancias cuyo nombre recuerda a mi tía María Juana y que están injustamente prohibidas según dice una pintada en Cerrito y Santa Fé, mi periódico me encomendó cubrir la final de la Copa Davis. Como Uds. saben jugábamos de locales en La Feliz, con el Gran David, del Potro y otros animales, contra los brutos españoles que encima venían sin Nadal para irse, seguramente, sin nada. Perdimos. Al Potro lo domó un tal Feliciano (espero que no sea José) y Chucho parecía que jugaba contra el resto de la Pandilla de Don Gato.
Entonces mi editor me ordenó que vuelva a Los Puentes a recoger información optimista de gente a la que le va bien en la vida. La primera novedad es que a Fuira!, efectivamente, lo fueron. Me contó un pajarito que merodea por las canchas de fútbol que las principales impulsoras de la expulsión fueron dos señoras que piensan que las pelotas pican porque tienen un rana adentro. Para una, su máxima comprensión del tema del deporte consiste en mirar al marido por TV y la otra, en pensar que al marido le vendría bien practicar algún deporte. Aunque sea, el de dejar de comer. Estas dos puntas (puntas!) de lanza les vinieron bárbaro a los Ideólogos de la Comisión Ejecutiva que lograron echar a Fuira! “a pedido de los socios” para traer otros profesores a los que les pagan un poquito menos y así, de a poco, ir acabando con la colonia como es la idea del Ideólogo que fuma 60 cigarrillos por día y que tiene aspiraciones de ocupar un puesto rentado en el club (se ampliará en nuevas ediciones del Tero News).
En fin, lo echaron a Fuira! porque le cebó un mate frío a una de la Puntas de Lanza y encima ahora sus numerosos hijos no van a la colonia porque “no les gusta el profesor”. No hay profesor que les venga bien.
Pero el tema de la colonia no termina ahí. Resulta que el despido de Fuira! y los otros profesores lejos de terminar recién empieza. Resulta que demandan al club por varias decenas de miles de huevos de tero cada uno. Todo por no haber previsto una cosa tan elemental como que el que se queda sin trabajo se enoja y que se los podría haber contratado en la nueva colonia y evitar el juicio. Este tema generó dos reuniones de socios en el House principal del club del que me contó detalles el hornero que edificó contra unos de los vidrios. La reunión fue muy fructífera a juzgar por la cantidad de fruta que mandó la Comisión Ejecutiva. Sobre todo cuando tuvo que explicar como 3 equipos de aire acondicionado de 3.000 frigorías costaban $17.000 (cuando en Garbarino cuestan $1.600 C/U) y unas chucherías de informática para internet costaban $ 5.000, cuando no valen ni la mitad. Lo dijo en la reunión un socio cuyo apellido recuerda a un balón y que se dedica a ese rubro. En la otra reunión destinada a tratar el arancelamiento de la colonia se escucharon sesudas observaciones de varios socios. Uno de ellos, que se ascendió a si mismo en el Poder Judicial y luego se degradó, señaló que allí faltaba la opinión de los principales interesados: los niños. Es como si en un congreso de psiquiatría se llamara a opinar a los locos. Otras socias, seguramente docentes, lo que explica porque los chicos no quieren ir a la escuela, proponían un sistema de votación del arancelamiento que no lo comprendía ni Obama. Todo discurrió en un tono bastante delirante hasta que alguien recordó que en una asamblea se resolvió que la colonia la debía pagar el club y que lo que resuelve una asamblea lo debe cambiar otra. En fin, el Daily Bird me contrató por todo el verano para cubrir lo que suceda en Los Puentes amigos, así que hasta próxima!



























