
Hola puenteados. El día 29 de octubre se hizo la asamblea anual de Los Puentes en el auditorio de una casa de venta de instrumentos musicales, a la que los socios podían acceder luego de peregrinar largos metros entre guitarras eléctricas, sintetizadores y pedales que harían la delicia de cierto socio canoso que los domingos a la mañana corre por Buenos Aires mientras la familia, sabiamente, duerme.
Me contó un hornero que tiene un nido en tambor de una batería, que allí se vio un llamativo recital (por los versos recitados) a cargo de la Goldheavy Band. Banda esta formada por tres miembros, una auténtica Tri Power como Cream o Divididos, formada por dos contadores y un desocupado insolvente y mudo. Este último es el frontman (término sajón que viene del latín significa cabeza de hierro o testaferro) de la banda.
El manager del grupo es el ingeniero Melamina, conocido playboy y bont vivant que vive, precisamente, de diversos pajaritos que compraron lotes en sus cinco emprendimientos. Eso sí, el ingeniero admite que Los Puentes es el orgullo de CPO, sigla que identifica a la productora musical llamada Crápulas y Pistoleros Organizados.
El guitarrista es el Contador Goldheavy Senior, un virtuoso en el arte del guitarreo consistente en convencer a la audiencia de que todo en el club anda contablemente fantástico. No obstante la realidad demuestre que a los puenteados los acosan las expensas ordinarias, las extraordinanarias y las ultraordinarias a las que se sumarán próximamente las megaordinarias producto de los juicios en los que se supieron meter los miembros de la Comisión Ejecutiva.
El Tero ya se ocupó de estos desastres cuando la Comisión Ejecutiva echó al Profesor Fuira! de la colonia a instancia de dos connotadas señoras socias que ignoran tanto de manejo de personal como de todo el resto del conocimiento que posee la humanidad. O sea: no entienden nada. Pero ahora que están los juicios en puerta la Comisión Ejecutiva, las nombradas connotadas señoras socias, los que apoyaron esa decisión y el resto de los pajaritos que no dijeron ni pío, se sorprenden y ponen cara de: qué barbaridad los jueces que tenemos!
El bajo de la banda está a cargo de Goldheavy Junior, un aprendiz de guitarrero que por ahora pone cara de serio y toma notas de lo que le dicta el primera guitarra del grupo.
En fin, la asamblea se desarrollo por los carriles habituales: informe de porque se hace fuera de término. Que se trata de una sociedad comercial sin fines de lucro, aberración esta que sorprende como no despierta la curiosidad de juristas tanto nacionales como internacionales, y otras cuestiones por el estilo.
Pero al hornero presente lo asombraron algunas cuestiones tales como la posición del Sr. Socio y/o gerente Inodoro Pereyra que en las cuestiones en que la Comisión Ejecutiva que lo designó en un cargo inexistente quedaba mal parada, que era en casi todas, intervenía para hacerse el distraído y patear la pelota afuera como el Pacha los sábados. Otro socio que puso una nota de color, en este caso rojo, fue uno que fuma 40 cigarrillos por día, que para justificar que no hubiera alambradas en los lotes dijo que en caso de incendio no se podría salir. En el caso de él es cierto porque no podría saltar ni una lata de gaseosa caída. Pero bueno, en fin lo importante es que este socio tiene buena onda y siempre pone su cuota de optimismo y su humo.
Otra cuestión que destacó el cronista hornero fue la situación que se suscito cuando el oficialismo de la Comisión Ejecutiva propuso 6 miembros para reemplazar 4 vacantes. Como con la aritmética no se puede guitarrear, ni Goldheavy Senior le encontraba la solución y nadie se bajaba, un socio cuyo apellido recuerda al nombre de pila de un ex presidente y que se hace el Palermo los sábados y no le sale, propuso que se presenten candidaturas “testimoniales” que tan bien le hicieron a la candidatura del pingüino el 28 de junio pasado. Finalmente a un ausente cuyo apellido recuerda a un vino añejado y a otro socio cuyo apellido recuerda a una suerte inusitada, tal como ganarse el Quini 2 veces seguidas, fueron como suplentes “con participación en las reuniones”.
El cronista informa también que al momento de discutirse si se ponían alambrados o no para evitar fugas de canes, privó la locura. Al argumento de preservar la seguridad esgrimido por socios tales como el árabe y otro socio cuyo perro chiguagua fue devorado por una jauría, se opusieron sólidas posiciones de índole estética. Estética en la que no se sacan un 4 los impugnadores.
Pero en fin, así seguirá Los Puentes sin alambrados que afeen pero con chicos mordidos y “recuerdos” de perros por todos lados.
Hasta la vista, baby!.